Hace un tiempo elaboré la siguiente receta, pese a la pinta que tienen, estaban bastante buenas.
Comenzamos su elaboración sofriendo una cebolla picada.
Cuando coja color, agregamos la morcilla de cebolla troceada y sin la piel, damos unas vueltas unos minutos y agregamos 2 cucharadas de harina.
Dejamos cocinar unos minutos más.
Después comenzamos a agregar caldo o
leche, yo en éste caso le puse caldo de pollo casero que tenía.
Seguimos cocinando añadiéndole el caldo,
y ahora tan solo es ir removiendo la masa hasta que notamos que queda suelta y
se despega de la sartén.
Cuando suceda la apartamos, reservamos y dejamos
enfriar.
Pasado el tiempo sacamos la masa y vamos dando forma.
No parecen tener muy buena pinta llegados a este punto, pero realmente están ricas.









No hay comentarios:
Publicar un comentario