No recuerdo dónde vi ésta receta hace 5
años, pero me encantó su originalidad y sencillez, de mi estilo, vamos.
A unas rebanadas de pan de molde sin
corteza les hacemos un hueco en el centro, con moldes, un vaso… con lo que tengamos,
y las tostamos ligeramente.
Cocinamos un huevo por cada
rebanada, que no esté cuajado del todo, y lo ponemos encima con un poco de sal.
Bañamos con bechamel y cubrimos con queso rallado.
Ya sólo queda gratinar y aquí tenemos el
magnífico resultado.





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